A pesar de todo el boom que se ha ganado a pulso, todavía no se acostumbra a los flashes, las poses y la tarea de promoción. Aunque mirando estas fotos, ¿quién lo diría? Pero, para sorpresa nuestra (y una dulce caricia al ego) esta portada para Juanes tiene un significado muy especial. “Recuerdo que la primera vez que vine a Miami y no tenía ni dónde quedarme a dormir, vi la revista y pensé ¿será que algún día yo podré estar ahí?”.

Dicen que la Luna ejerce un dominio absoluto sobre los seres humanos. Más allá de lo que podemos imaginar. Para Juanes esto es literal. Juanes tiene su propia Luna, su Luna, que este seis de septiembre cumple un añito de edad. Llegó para arrebatarle el alma a uno de los máximos exponentes de la música en español. “Soy un hombre mucho más feliz, uno nunca imagina lo que un hijo significa”, comenta con la misma naturalidad y candidez que le caracteriza.
Juanes ha evolucionado en cuerpo y alma. Basta mirar nuestra portada para descubrir un volcán en plena erupción de talento. Allí está, ensimismado en su look más atrevido, el estilo que siempre le ha gustado, como si fuera parte de Metallica, Pink Floyd o Iron Maden, las bandas que le apasionan desde que era adolescente. Está a días de lanzar su tercer disco como solista, Mi Sangre... “No debería decirlo yo, pero pienso que es el mejor trabajo que he hecho, mi mejor disco”, asegura. Hace cuatro años, cada vez que la inspiración venía a él, debía anotarlo en lo que tuviera a mano para llegar a su casa a escribirlo, hoy viaja con su laptop y ya sea en un aeropuerto de Europa o camino a las arepas de mami en Medellín, puede grabar los soplos de su musa al instante.

Y es que Juanes está pleno. Se le nota. Vive días de gloria, de paz, de adrenalina por lo que viene. Tiene un background de peso que por cierto, a veces le “pesa”, pero que está aprendiendo a manejar sin perder su esencia. Su timidez ahora le cede el paso con más frecuencia a ese lado extrovertido que también lleva dentro. Pero lo auténtico de Juanes no ha cambiado, sigue manejando su Hummer, luciendo los mismos tatuajes, ahora sí más contorneados entre sus músculos, gozando de su hogar en Coral Gables y dejándose sorprender con las cosas más sencillas.

Ocean Drive en Español: Antes de cualquier otra cosa, ¿cómo está Luna?

Juanes: Bella, tranquila, muy dulce, ya casi caminando sola.

ODE: Dicen que asumiste tu papel de papá por completo...

J: Trato. Le doy su comida, la he mudado... Cuando me ha tocado hacerlo lo he hecho bien. Al principio me ponía bastante nervioso, me daba como miedo cargar una criaturita tan pequeña. Pero ya después fui tomando confianza y me gusta, me paso largos ratos con ella.

ODE: ¡Tremenda ayuda para Karen, tu esposa!

J: Le ayudo, ahí vamos. La despertada en la noche sí me da más duro a mí. Eso sí es verdad.

ODE: Imagino que la música es parte fundamental en la vida de Luna.

J: Siempre le ponemos música. Luna siempre ha estado alrededor de la música, pero ni siquiera tiene que ver con mi música. Pero se ha criado con eso. Le pongo Norah Jones... Cuando aún no nacía, yo pegaba la guitarra a la barriga de Karen para que sintiera la vibración, así podía escuchar. Pero hay momentos en que como que quiere silencio. Cuando no quiere oír, pues no la obligamos. Sé que le gusta la música porque le gusta sentarse y darle duro al piano.


ODE: ¿Luce más a papi o a mami?

J: Es una combinación muy justa de los dos. Tiene ojos verdes.

ODE: ¡Los de papa! (Y como corresponde a todo orgulloso daddy, carga con su foto).

J: La cara está super distinta, ahora es más larga, como Karen y como yo.

ODE: ¡Qué cambio, no! Hace dos años nuestra entrevista era tan distinta...

J: Se han despertado muchas cosas en mí que jamás pensé que tenía. Estoy mucho más aferrado a la vida. Amo más a mi familia, mis cosas, lo que hago.

ODE: Me acuerdo que en nuestra entrevista anterior me comentabas cómo tu cuestionamiento interno, a veces te deprimía y eso te confundía un poco a la hora de pensar en hijos.

J: (Sonríe). Yo soy un hombre más feliz ahora.

ODE: ¡Pero la paternidad tenía que encontrarte desprevenido!

J: Es que yo creo que uno nunca está preparado para ser padre porque uno no se imagina ni siquiera cómo puede ser eso. “Es que voy a esperar hasta el año entrante, que no sé qué”... Tú puedes hacer lo que quieras, pero cuando llegan los hijos no te imaginas lo grande que es esa vaina, ¡es increíble! La energía que te da, las ganas de vivir que te da, lo que te inyecta, es tan impresionante. Mi vida ahora es completamente distinta. De verdad soy el hombre más feliz. Por supuesto a veces sufro depresiones normales, como cualquier persona.

ODE: Es parte de ser un artista, un creador sensible...

J: Claro, pero ahora cuando me deprimo, pienso en Luna, y digo no, no, no, hay que seguir para adelante, para adelante y para adelante. Al mismo tiempo veo un mundo mucho más complejo y me preocupa. Son dos fuerzas que van de la mano. Ahora me preocupan esas situaciones difíciles pero por ella.

ODE: Te propusiste un retiro para disfrutar de este primer periodo de la paternidad.

J: Fue un retiro relativo para crear el disco y compartir más con ella. Se logró un poco eso pues, tampoco es que me haya retirado mucho tiempo, porque nosotros terminamos la gira de Europa en marzo. Pero ha sido una época muy linda para mí, el hecho de estar trabajando, y grabando literalmente en el garaje de mi casa.

ODE: Tuviste una gira maratónica por América Latina, por todo los Estados Unidos y Europa, ¿qué tal fue?

J: ¡Increíble! Quedé soprendido. Incluso cuando empezamos a viajar por Latinoamérica, llegamos a Argentina, a Chile, a Bolivia y nos parecía increíble que la gente se supiera las letras, súper chévere. Y cuando llegamos a otros países, en otros idiomas, Holanda, Alemania, era impresionante. Ver la cantidad de gente, que si bien mucha era latina, también había gente local y la reacción era super buena, aun sin comprender el cien por ciento de las líricas, pero la gente estaba ahí porque le gustaba. Un mundo completamente distinto.

ODE: Tanto le pediste a Dios, que tuviste el resultado, ¡no puedes quejarte!

J: Nunca imaginé hasta dónde iba a llegar. Uno siempre se imagina cosas y sueña, pero lo que me ha pasado es increíble. Hasta el día de hoy, cuando me despierto y veo fotos y pienso “yo estuve ahí, en ese momento”. La verdad es que no lo puedo creer. Ha sido una etapa de mi vida muy bonita.
Creo que después de muchos años pues en la oscuridad, llegó algo que no estaba esperando... como cuando “vos luchás” por algo, y piensas que pierdes todo ese tiempo... Uno no lo perdió. Estás cosechando algo muy bonito. Jamás imaginé que pasaría tanto. No estaba preparado para esto.

ODE: ¿Te movió el piso el éxito, te desestabilizó?

J: Hay cosas que definitivamente cambian, evolucionan. Eso cambia si uno se deja cambiar. El hecho de haber estado tantos años detrás de la música, pasé mucho, mucho tiempo en esto. Algo que ha sido positivo para mí es que las cosas hayan llegado después de tantos años de trabajo. Es algo que le agradezco también a Dios. En algún momento fue algo que no entendí, pero ahora entiendo que es lo mejor. Te repito, no estaba preparado, pero lo he tomado más tranquilo que si me hubiera pasado antes. Aprecio lo que ha pasado y lo agradezco a los fans, a Dios, a la familia, porque es algo que me ha costado trabajo. Es como una cosa de porcelana que no se puede romper. Hay que cuidarla mucho.

ODE: Dicen que lo más difícil de todo, fue quitarle los Grammy a tu mamá...

J: ¡Ah! Casi no se los quitamos (sonríe)... Ella tenía como tres o cuatro Grammy en Medellín. Ella goza mucho con eso, porque ha sido partícipe de toda mi carrera musical. Le gustaba tenerlos en casa. Pero le dije, déjeme llevarlos para la oficina de Fernán (Martínez, su manager) que allá funcionan más.

ODE: Estás en un punto, donde tu solo nombre tiene valor agregado...

J: (Se ríe). Es curioso, entre más cosas pasan, más pena me da. Pasan los premios y esas cosas y yo no entiendo por qué me llega todo eso. No sé ni cómo tomarlo. A veces pasan meses enteros y yo no logro asimilarlo.

ODE: Un punto extra a tu “résumé” es tu disposición a compartir tu espacio y tu talento con otros artistas, como el dúo con Nelly Furtado o el tema La Noche con Joe Arroyo. Compartes vitrina y esa buena energía se te devuelve en más éxito.

J: Yo creo que son ellos los que me dejan compartirlos. Haber hecho un tema del maestro Arroyo sin contar con él habría sido horrible, contar con su talento para hacer una versión de su canción a mi estilo fue súper chévere. Nelly tiene una energía rebonita. También me encanta lo que ella hace... Y aportó demasiado. Ha sido como un conjunto de cosas para lograr lo que ha pasado.

ODE: ¿Qué pasa ahora cuando regresas a Medellín?

J: Pasan muchas cosas buenas. Por mi cabeza, por mi corazón y por mi alma. Sólo el hecho de tocar esa ciudad, el aire, de respirarlo, ver esas montañas, ver a mis hermanos, a mis amigos con los que he crecido, la comida... para mí Colombia es fundamental. Yo no existo si no está ese pedazo de tierra en Latinoamérica.

ODE: ¿Te siguen inspirando las mismas temáticas?

J: Siguen ahí. Se van contando con un lenguaje diferente, va cambiando el punto de vista... Mi primer disco Fíjate Bien fue como más oscuro, más depresivo, el segundo Un Día Normal fue más tranquilo, de alguna forma, aunque había angustia. Este disco, Mi Sangre, sigue teniendo más tranquilidad, algo de angustia, pero tiene más actitud, más fuerza. Y hablo de cosas. Hablo de ese amor tan grande por mi familia, por Luna, por lo que comprendo que significa la palabra familia de verdad y al mismo tiempo por todo lo que está pasando en el mundo. Como cuando te das cuenta que el tiempo pasa, y al final recién entiendes lo que realmente vale la pena.

ODE: ¿Cuando nació Mi Sangre...?

J: La composición de las canciones se hizo en los últimos dos años. Este disco es muy apasionado. Son canciones súper intensas. Sufrí haciéndolo, sacando las canciones, componiéndolas. No fue una etapa ni muy fácil ni muy tranquila. Porque era todo lo que yo tenía adentro y tenía que plasmarlo sobre las canciones. Y encontrar la manera de hacerlo correctamente.

ODE: ¿Es cierto que la mayor parte la grabaste con tu computadora?

J: Fue muy curioso, porque fue grabado prácticamente en el garaje de mi casa. La mayoría fue hecho ahí, excepto la batería, las cuerdas y los teclados. El ochenta por ciento está hecho ahí. Además, es un disco hecho en hoteles, aeropuertos, siempre ando con mi laptop grabando cositas... las ideas empiezan ahí, las melodías, muchas veces sin letras, pasan meses sin letra... con la melodía en la cabeza... son canciones hechas para mi hija, para mi esposa, para mi país. Canciones de amor, de desesperanza, de desespero...

ODE: El primer corte Nada Valgo Sin Tu Amor es muy, muy intenso.

J: Pues el título lo dice todo. Es que cuando pasa el tiempo uno se da cuenta qué es lo que realmente importa. No es el tiempo que pasas con una persona, sino cómo lo “vivís”, con la calidad que lo vivís. Cerca o lejos del final, estar con la persona que vos querés siempre es lo único que te puede llenar el corazón. Esa canción tiene que ver con la desesperación, con la energía y al tiempo, es súper positiva.

ODE: Inspirada en Karen, en Luna, en ambas...

J: En ellas, en mi familia, en general. Escribí como 23 canciones en total. Es un disco muy intenso, me emociona. Se llama Mi Sangre porque es lo que yo soy, mi familia, mi país, lo que me duele, lo que está circulando por mi cuerpo todo el tiempo, lo que me pertenece, mi pasión.

ODE: Después de nueve Grammy, 16 premios internacionales, de haber tenido seis éxitos de un mismo disco, de 92 semanas entre los diez discos más vendidos, la presión debió ser extenuante...

J: Me pasó en algunos momentos, no sabía por dónde ir, después de todo lo que había pasado era difícil... Pero mi corazón siempre me dijo que tenía que hacer un disco diferente. No podía ser un disco parecido a A Dios Le Pido, parecido a ésta, o tal canción. Tenía que buscar en otro momento de mi vida, para expresarme diferente. Pintadas con la misma brocha, pero otras cosas. Yo creo que este disco tiene mi esencia pero es diferente. Y es algo que me tiene contento. Hay riesgo, pero hay que asumir siempre un riesgo.

ODE: Ese riesgo, involucra hacer el crossover al inglés.

J: Hay planes de internacionalizar más mi carrera, pero en español. Yo respeto a la gente que ha hecho el crossover, pero es un camino muy complicado y me siento más tranquilo cantando en español. Todo el significado de mis canciones no sé cómo sería en inglés. Lo hablo, ahí me difiendo, pero no me quiero alejar de lo que soy. Ponerme una ropa que no es mía e ir a lugares que no me interesan.

ODE: Tampoco te interesó hacer cine, porque ya tuviste ofertas

J: La verdad, no tengo interés. Lo mío es esto.

ODE: ¿Qué te queda por visitar?

J: Mucho todavía... me queda Asia, el Lejano Oriente, la India... Quiero ir y tener la experiencia de cantar allá.

ODE: Este cambio de look, ¿es a petición de alguien, tu disquera o tu manager?

J: No eso ha sido muy bacano. Nadie de mi compañía ni mi manager me cambiaron. Desde el principio aceptaron lo que yo era. Siempre fui muy testarudo, si yo he ido cambiando ha sido por un proceso muy natural. Me relajaba con muchas cosas, aprendí a disfrutar muchas cosas. Si he ido cambiando es porque así debe ser.

ODE: Luces más dedicado al ejercicio.

J: Pues el tiempo que he estado en casa lo he aprovechado para ir al gimnasio, montar bicicleta.

ODE: Así y todo, ¿piensas en mudarte de Miami?

J: Es una posibilidad. Quisiéramos que Luna tenga más contacto con la familia. Aquí estamos solos, no hay primos, nada. Pero, vamos a ver.

ODE: ¿Los tatuajes siguen siendo los mismos?

J: Hasta ahora no me hice otro, pero en algún momento lo haré. Es algo adictivo. Está la jota de Juanes y de los hombres de mi familia... El ojo que representa la puerta del alma, el toro... Y me haré una Luna. Me la tengo que llevar tatuadita en la piel.

ODE: Te acuerdas de las nominaciones de los Latin Grammy del año 2001, tu debut en sociedad. Marcó el antes y después de Juanes.

J: ¡Nunca lo olvidaré! El día que llegué a los Latin Grammy, caminaba y sonaban las burbujitas de mis tenis. Estaban todos empapados, el día anterior los lavé porque estaban sucios. No se alcanzaron a secar y ahí estaba yo, haciendo burbujas.

ODE: Y aparte de todos los premios que acaparaste durante estos años, has tenido muchas portadas y títulos hasta de belleza.

J: Digamos que esa parte es rara, me siento extraño. Siempre he tratado de que la gente conozca mi música. La belleza es algo relativo que viene y va. Prefiero que la gente encuentre en mi música lo que yo realmente soy. Para mí, desnudarme es que escuchen mi música y mi letra. ¡Ahí está todo!